Ciudad de Mexico.- La pandemia de coronavirus ha tenido diferentes consecuencias para todo el país. Sin embargo, la capital de Tamaulipas ha sido abandonada por el Gobierno Municipal a su suerte, ya que se tiene constancia de que el Alcalde solo trabaja a ciertas horas y para un círculo muy cerrado de personas en una Tercera Fase sanitaria, de una emergencia mundial.

Hoy, a través de varios canales de redes sociales, los residentes de varias colonias de la capital tomaron fotografías de su penosa necesidad de alimentos, a consecuencia del distanciamiento social y del circulante económico: «No hay comida en casa» «No tenemos que comer» «Pasaremos hambre, nadie ayudará»,

Estas postales exponen la intransigente realidad, el abandono institucional y la violación sistemática a los derechos fundamentales de la ciudadanía victorense. Con este fin, vecinos de las colonias: Aztecas, Playas, Veteranos, Amalia G., Betel, Modelo, Vamos Tamaulipas, el ejido Boca de San Pedro, expusieron su situación.

La alcaldía no ha emitido comunicado al respecto, sin embargo su servicio de comunicación social y medios bajo convenio publicitario han criminalizado y fustigado a los diputados, activistas y líderes sociales que pretenden apoyar a la población bajo sus posibilidades, sin que el munícipe sea visto accionando programas de alimentación emergentes o simplemente la adquisición o reparto de apoyos alimentarios.

La noche del lunes, el alcalde amagó arbitrariamente a los vendedores ambulantes de distintos puntos de la ciudad bajo el pretexto del cierre por instrucciones sanitarias, muchos puestos los remitió arbitrariamente al corralón de tránsito municipal; hoy martes vendedores de alimentos que se ubican en el primer cuadro, acusaron al Alcalde de ratero, y de discriminarlos por realizar decomiso de puestos en la noche.

«Llegaron como rateros y se llevaron todo», le gritaron al Secretario del Ayuntamiento.

La obligación del Alcalde

En las urgencias extremas, la obligación del Estado – Municipio puede exigir distribuir alimentos. Para satisfacer las necesidades de los más vulnerables, los gobiernos municipales, pueden emitir cupones para alimentos, hacer donativos en efectivo o instituir programas alimentarios de urgencia, no hacerlo sería una violación hasta constitucional la cual es penada con cárcel.

Las violaciones al derecho a tener una alimentación adecuada comprende toda forma de discriminación que impida asegurar el acceso a los alimentos, o disponer de los medios de alcanzarlo, sin embargo Xicoténcatl González Uresti, solamente se dedica a un selecto grupo de habitantes los cuales muchos son familiares de sus trabajadores, mismos que publican en redes sociales suntuosos ágapes, mientras la población vulnerable de Victoria, literalmente muere de hambre.

No hay comentarios